FESTIVAL REC ~Día 2: Una Catarsis Colectiva

por Ariadna Cifuentes
El domingo suele ser el día del repliegue, pero en esta edición el guion se escribió al revés. Desde temprano, el ambiente no era de despedida, sino de una vigilia eléctrica. Las familias que llegaron para ver a Los Frutantes y Go Go Gallo Pipe no eran simples espectadores; eran la base de una pirámide cultural que entiende el festival como un patrimonio propio, un rito de iniciación que comienza bajo el sol del mediodía.
Lali de la Hoz: El Mambo con Conciencia
Si alguien dudaba del poder de convocatoria de la escena local, Lali de la Hoz despejó las incógnitas con un set que fue fuego puro. No solo hizo bailar a los guardias —una postal que resume la transversalidad del REC—, sino que utilizó el micrófono como trinchera. Su proclama por Palestina y su rechazo al fascismo recordaron que en Concepción la música nunca es neutra; es un vehículo de identidad y resistencia.
La Facultad del Funk y el Homenaje a los Maestros
A media tarde, el aire se llenó de groove. La Facultad del Funk dio una clase magistral de cómo mantener vivo un legado sin sonar a museo. El guiño a Chancho en Piedra con "Hay algo en ti que a mí me vuelve loco" no fue solo un cover; fue un puente generacional que conectó la energía de los noventa con la frescura de una banda que entiende que el ritmo es la mejor forma de comunicación política y social.
Tronic y la Inmortalidad del Pop-Punk
Hubo un momento, cerca de la caída del sol, donde el Parque Bicentenario retrocedió veinte años. Tronic desató un "desorden feliz" que solo el punk chileno sabe manufacturar. Ver a miles de personas saltar con "Combo Final" o "Misis Güiñi" fue la prueba de que hay canciones que no envejecen, sino que se convierten en refugios. Fue una descarga de adrenalina necesaria para combatir el primer frío de la tarde.
Los Tetas: Una Marea de Ritmo
El regreso de Los Tetas al escenario que los acogió hace una década fue un ejercicio de maestría funk. Con "La medicina" como estandarte y una marea humana moviéndose al unísono, la banda demostró que su sonido sigue siendo el estándar de oro en Chile. El cierre con "Cha cha chá" no fue solo un final de set, fue una demostración de fuerza de una agrupación que es parte del mobiliario emocional de la ciudad.
Niebla Niebla: La Fragilidad como Fortaleza
En medio del estruendo, el set de Niebla Niebla ofreció un respiro necesario y profundamente conmovedor. El homenaje de Trinidad Riveros a su tío fallecido y ese cover inesperado de "Everytime" de Britney Spears le dieron al festival una capa de vulnerabilidad que rara vez se ve en eventos masivos. Fue un recordatorio de que detrás de cada amplificador hay historias de pérdida, familia y una herencia que se niega a morir.
Gondwana y el Regreso del Hijo Pródigo
El reggae siempre ha tenido un hogar en el sur, pero lo que ocurrió con Gondwana fue histórico. El retorno de Quique Neira para interpretar "Sentimiento original" fue, posiblemente, el momento más coreado de todo el fin de semana. Escuchar a Neira decir que ese reencuentro solo podía ocurrir en Concepción selló una conexión mística entre el artista y una ciudad que sabe reconocer la importancia de sus iconos.
Supernova: El Brillo de la Nostalgia Pop
Justo cuando la noche se asentaba, Supernova trajo el color. Su presentación fue un viaje directo al corazón del pop dosmilero. Las letras de amor y desamor, que todos pretendemos no saber pero cantamos a todo pulmón, funcionaron como el pegamento perfecto para una audiencia que necesitaba un momento de ligereza y brillo antes del gran desenlace internacional.
Bandalos Chinos: La Fiesta que no Queremos Terminar
Los argentinos de Bandalos Chinos confirmaron su estatus de favoritos locales en su tercera visita. Goyo y compañía desplegaron un carisma que es difícil de encontrar hoy en día, transformando el escenario en una pista de baile sofisticada. Su promesa de volver este mismo año fue el mejor regalo para un público que ya los siente como una banda propia de la cuenca del Biobío.
Travis: El Derecho de Vivir en Paz
El cierre de Travis fue una lección de humildad y conexión humana. Fran Healy no solo bajó a abrazar a la gente, sino que leyó el alma de Chile al interpretar "El derecho de vivir en paz". Ver a una banda de Glasgow rendir tributo a Víctor Jara en el corazón de Concepción fue un gesto que trascendió lo musical. Fue un abrazo internacional a nuestra historia, un cierre que convirtió al REC 2026 en algo que no se puede explicar solo con palabras, sino que se siente en el pecho.
