LUX marca un nuevo estándar creativo: “Cuando un artista consolidado se atreve a correr riesgos, legitima ese camino para quienes estamos empezando”

En un momento donde el algoritmo dicta ritmos y lanzamientos, la llegada de Rosalía a Chile con LUX volvió a abrir una pregunta incómoda para la música masiva, ¿qué espacio queda para el riesgo cuando todo parece diseñado para funcionar? Su pronta llegada al país encendió una escena que empieza a mirar con mayor seriedad lo conceptual, lo híbrido y lo que desafía el molde urbano-pop dominante.
El lanzamiento de LUX no solo reafirma el impacto de Rosalía como una de las grandes narradoras sonoras de la música global, sino que también instala un nuevo aire dentro de la escena latinoamericana. En un espacio en que lo urbano domina los rankings, propuestas que se atreven a escapar del molde abren un espacio simbólico para quienes buscan construir obras más integrales, con capas estéticas, técnicas y emocionales.
Para MAW, cantante y compositora que comenzó su formación a los 7 años y cuyo proyecto tomó forma en el pop desde 2022, este giro tiene un sentido histórico "la saturación de música mainstream te empuja naturalmente a buscar lo contrario, casi como un acto de rebeldía. Es gracioso pensar que antes los papás escuchaban música clásica y los hijos se rebelaban con hip-hop; ahora el péndulo se invierte. Todo es cíclico".
Este contraste dialoga directamente con su próxima exploración artística. La artista chilena lanzó su último éxito "Donde Mi Ex" en noviembre y prepara un EP conceptual para 2026 que conversa justamente con esa búsqueda, un trabajo donde el pop y el reggaetón conviven con guiños a la música clásica, estructuras poco convencionales y decisiones sonoras que priorizan emoción antes que algoritmo. El proyecto, explica MAW, nació de la saturación del mainstream y de la sensación de que, para destacar, la única opción real es tomar riesgos, "cada vez más personas están abiertas a escuchar propuestas así, a dejarse sorprender y a conectar con lo no convencional", dice.
"Me inspira la valentía. Un proyecto que prioriza el concepto de la musicalidad, demuestra que la música puede ser una obra en sí misma, no solo un producto pensado para complacer algoritmos. Me motiva ver cómo artistas se permiten explorar, construir universos y contar historias que no están diseñadas para "funcionar", sino para sentirse", comenta MAW sobre el peso especial que adquiere LUX para su carrera.
Para una artista emergente, esa valentía tiene un impacto concreto "Cuando un artista consolidado se atreve a correr riesgos, legitima ese camino para quienes estamos empezando. Te hace sentir que no te estás equivocando por experimentar, sino que estás aportando algo distinto".
Lo que más la inspira de LUX, agrega, es su libertad estructural. "Rosalía te recuerda que no hay reglas. Si quieres una parte instrumental después del coro, que así sea. Si quieres terminar de golpe, también. Las posibilidades son infinitas".
En este ecosistema donde el pop vive una transición entre la hipercomercialización y una renovada hambre de obras con identidad, MAW ve en LUX un punto de inflexión. No solo por su virtuosismo, sino por su impacto cultural. "Que exista un álbum así abre puertas para todos", reflexiona. Mientras su EP conceptual entra en etapa final, la cantante apuesta a que 2026 será un año decisivo para los proyectos que se atreven a unir técnica, riesgo y vulnerabilidad. "La autenticidad volvió a tener valor", finaliza la cantante chilena.
